Recordemos los cuatro pilares básicos de la suplementación natural:

  1. un multinutriente de vitaminas y minerales
  2. un antioxidante
  3. ácidos grasos esenciales
  4. probióticos

Son básicos para una complementación habitual diaria y continua, pero si por cualquier razón no es posible el consumo de los cuatro a la vez, os recomiendo la rotación de productos: siempre un multinutriente para ayudar a restablecer el equilibrio de vitaminas y minerales y mantenerlo. Junto a ese multinutriente, un complejo antioxidante durante unos meses, al terminarlo seguir con un multinutriente y ácidos grasos esenciales durante unos meses más y finalizar la rotación con un multinutriente más un complejo de probióticos.

Con esta metodología mantenemos una base sólida de vitaminas y minerales básica para el nuestro organismo, a la vez que favorecemos el funcionamiento de otros suplementos individuales.

El estilo de vida, el estrés, el poco tiempo que dedicamos a hábitos saludables relacionados con la nutrición o simplemente el poco tiempo que destinamos a cuidarnos nosotros mismos… como mínimo, con un buen complejo multinutriente, intentaremos en la medida de lo posible, protegernos de todos aquellos agentes externos que nos puedan ocasionar un daño.

¿Preparados para conocer cada pilar?

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