Desde hace meses tenía la típica caja regalo de Smartbox la cual casi siempre se acaba caducando! Al final mi pareja y yo decidimos invertirla en una cata de vinos en la zona del Penedés. Esta vez la bodega escogida fue Jean Leon.

Hace años que conozco la firma pero lo que no sabía es que pertenecía al gran imperio de viñedos y bodegas Torres. En ninguna botella hay el logo de Torres, aunque hace años que forma parte de esta empresa pero con una cláusula de diferenciación y de etiquetaje exclusivo en homenaje al mito que se convirtió en leyenda, Jean Leon.

Todo viñedo se divide en hectarias donde se plantan distintas variedades de uva (Chardonnay, Merlot y Cabernet Sauvignon), tal y como se observa en la fotografía. Se presentan vinos blancos, rosados y tintos: vinos ecológicos jóvenes (Jean Leon 3055), vinos de finca de gama noble y reserva, y el gran reserva.

Entre los vinos ecológicos jóvenes, destacamos uno blanco, uno rosado y uno tinto con la etiqueta de Jean Leon 3055 (mientras estuvo viviendo una temporada en Nueva York, Jean Leon trabajó de taxista con el número de licencia 3055). El blanco y el rosado son afrutados, frescos y ácidos a la vez, pero fáciles de beber y sobretodo para maridar ensaladas, pescados, platos de verdura e incluso para aperitivos. El tinto es aromático, aterciopelado con notas de frutos rojos y especias. Persiste en boca y perfecto para maridar carnes y algún pescado.

Entre los vinos de finca de gama noble y reserva destacamos dos tintos (Vinya le Havre y Vinya Palau) y un blanco. Sus nombres rinden homenaje a episodios concretos de la vida del fundador. Se caracterizan por notas tostadas y especiadas y por una evolución persistente en boca. Geniales para maridar carnes de caza, carnes rojas y blancas. El vino blanco (Vinya Gigi) es un buen aliado de las paellas y carnes blancas.

Seguidamente fuimos a comer a Sant Pau de l’Ordal en un restaurante que yo había ido de pequeña con mis padres: Cal Xim. ¡Os lo recomiendo 100%!

La especialidad es la carne a brasa pero también puedes encontrar platos más elaborados como un magret de pato con ciruelas, un “Trinxat de la Cerdanya”, una buena escalivada, caracoles, bacalao a la brasa… y de postre no puede faltar una buena crema catalana o una tatin de manzana hecha en casa. ¡Todos los platos estaban brutales!

De primero pedimos habas salteadas y unas alcachofas a la brasa con pan tostado y de segundo el magret de pato y un filete de buey a la brasa.

¡Buen provechoooooo!

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